Drenajes en ventanas de PVC contra condensaciones

Drenajes en ventanas de PVC contra condensaciones

Instalas ventanas de PVC nuevas, con sus perfiles multicámara y su acristalamiento de última generación, y a las pocas semanas descubres un charco de agua en el alféizar. La frustración es enorme. Llevo once años dedicándome a la carpintería de PVC y te puedo asegurar que el 80% de las consultas que recibo sobre condensaciones no tienen que ver con la calidad de la ventana, sino con un sistema tan básico como los drenajes en ventanas de PVC, un detalle que casi nadie revisa y que resulta clave para evitar filtraciones y acumulaciones de agua.

La condensación en ventanas de este material es un problema que afecta a miles de viviendas en España, y lo peor es que en la mayoría de los casos la solución resulta más sencilla de lo que parece. Los orificios de evacuación de agua llevan ahí desde el primer día de fabricación, pero se ignoran hasta que el agua empieza a desbordarse por dentro del marco. Y para cuando alguien busca información, el moho ya ha empezado su trabajo silencioso en las juntas.

¿Condensación persistente pese a ventanas nuevas de PVC?

Hay tres señales claras de que algo falla en el sistema de evacuación. Las tres comparten un denominador común: el agua que debería salir al exterior se queda atrapada dentro del perfil. Vamos a verlas con detalle para que puedas identificar tu caso concreto.

Charcos en el alféizar sin origen aparente

Te levantas por la mañana y encuentras un pequeño charco en el alféizar interior. No ha llovido, la ventana está cerrada y no hay ninguna tubería cerca. En mi experiencia con más de 340 intervenciones domésticas, este síntoma aparece cuando los orificios de drenaje del perfil inferior están completamente bloqueados. El agua de condensación que se forma en la cámara entre el vidrio y el marco no encuentra salida, se acumula y termina desbordándose hacia dentro.

El volumen de agua puede ser sorprendente. En una vivienda de Segovia con calefacción por radiadores, medí hasta 120 ml diarios de agua acumulada en una sola ventana de 1,20 metros de ancho. Multiplicado por seis, eran casi tres cuartos de litro cada día empapando los alféizares.

Marcas de humedad en juntas y esquinas del marco

¿Has notado unas manchas verdosas o negras en las esquinas inferiores del marco? Esas marcas delatan una retención de agua crónica. La silicona de las juntas empieza a oscurecerse, y si levantas la tapa de la guía del perfil puedes encontrar depósitos calcáreos que indican meses (a veces años) de agua estancada.

Lo preocupante de estas marcas no es la estética. El problema real es que la humedad constante puede deteriorar la espuma de poliuretano que sella la ventana contra la obra, comprometiendo el aislamiento térmico del conjunto. He visto casos donde la espuma estaba tan degradada que el aire se colaba entre el marco y la pared como si no existiera sellado alguno.

Vaho constante incluso con ventilación correcta

Ventanas que mañana amanecen empañadas por completo, con la persiana subida y la habitación ventilada quince minutos antes de acostarse. Si esto te ocurre, descarta primero un problema de ventilación general en la vivienda. Pero si solo sucede en una o dos específicas, apunta directamente a un fallo de drenaje.

La condensación se forma cuando la superficie del vidrio alcanza el punto de rocío. Un drenaje correcto no elimina la condensación del cristal (eso depende del tipo de acristalamiento y la humedad relativa del ambiente), pero sí evacua el agua que inevitablemente se genera y evita que se acumule en las cámaras internas del perfil, agravando el problema.

Por qué fallan los drenajes de tu ventana

Los sistemas de evacuación de agua en ventanas de PVC son ingeniería sencilla pero eficaz. Cuando fallan, casi siempre es por una de estas tres causas. La buena noticia: las tres son reversibles si actúas a tiempo.

Orificios de drenaje en perfil inferior de ventana PVC con suciedad acumulada

Orificios de evacuación bloqueados por suciedad acumulada

La causa número uno. Con diferencia. En zonas urbanas con tráfico denso, el polvo de la calle se mezcla con la humedad residual y forma una pasta compacta que obtura los orificios en menos de dos años. En zonas rurales el problema suele ser arena fina o restos vegetales que se cuelan por las ranuras de la persiana.

Los orificios de drenaje tienen un diámetro típico de entre 5 y 8 milímetros, dependiendo del fabricante del perfil. Un tapón de suciedad de apenas 3 mm es suficiente para bloquear completamente el flujo. Y como están en la parte baja del perfil, donde nadie mira, pueden pasar años sin que el propietario sepa que existen.

Un dato que me sorprendió cuando empecé a contabilizar las intervenciones: de cada diez instalaciones con problemas de condensación por drenaje, siete tenían los orificios bloqueados por suciedad y no por un defecto de fabricación.

Sellado incorrecto que anula el sistema de drenaje

Esta me duele especialmente porque suele ser culpa del instalador. He visto casos donde el siliconizado exterior tapaba los orificios de evacuación. Literalmente. El instalador aplica un cordón generoso de silicona por toda la parte baja del marco y, sin querer (o sin saber), sella los puntos de salida del agua.

Otra variante del mismo problema: la espuma expansiva de poliuretano que se desborda hacia la cámara de drenaje durante la instalación. Si no se recorta correctamente, esa espuma crea una barrera interna que impide que el agua llegue a los orificios.

Tapas de drenaje ausentes o deterioradas

Las tapas de drenaje (también llamadas canaletas o deflectores) son esas piezas pequeñas de plástico que cubren los orificios exteriores. Tienen una doble función: proteger el orificio de la entrada de suciedad gruesa y redirigir el agua hacia fuera sin que el viento la empuje de vuelta al interior.

Si miras tus ventanas por fuera y ves agujeros sin tapa, tienes un problema potencial. Sin la tapa deflectora, la lluvia impulsada por el viento puede entrar directamente por el orificio de drenaje. Irónico: el sistema diseñado para sacar el agua se convierte en una vía de entrada. Las tapas son piezas baratas (entre 0,30 y 1,50 euros la unidad) pero su ausencia genera el 15% de las consultas que recibo sobre filtraciones.

¿Cómo saber si tus drenajes funcionan correctamente?

Antes de coger herramientas o llamar a nadie, puedes hacer tres comprobaciones rápidas que no requieren experiencia previa ni material especializado. Si alguna de las tres falla, ya sabes por dónde viene tu problema de condensación.

Localiza los orificios de drenaje en el perfil inferior

Abre la ventana y mira la parte inferior del marco fijo (la parte que no se mueve). Busca en la cara exterior: deberías ver al menos dos orificios o tapas de drenaje, uno a cada lado. La distancia estándar al borde inferior del perfil es de unos 20-30 mm. Algunos fabricantes colocan también orificios intermedios en instalaciones de más de 1,40 metros de ancho.

Si tu ventana tiene hoja oscilobatiente, comprueba también los orificios en la parte baja de la hoja móvil. En este caso, el agua de la cámara del vidrio dentro de la hoja se evacua primero al canal del marco fijo, y desde ahí sale al exterior. Son dos niveles de drenaje que deben funcionar ambos.

Test casero de flujo de agua para verificar la evacuación

Coge un vaso de agua y viértelo despacio sobre la cámara de drenaje interior del perfil inferior (esa canaleta que queda visible cuando abres la hoja). Observa la parte exterior: el agua debería salir por los orificios en menos de 5 segundos. Si tarda más de 15 segundos o directamente no sale, tienes una obstrucción.

Mira, al final este test tan simple me ha ahorrado desplazamientos innecesarios a decenas de clientes. Les pido que lo hagan antes de mi visita y, en función del resultado, ya llevo el material específico. Si el agua no sale pero tampoco se desborda, suele ser una obstrucción parcial. Si directamente se desborda por el interior al cabo de unos segundos, el bloqueo es total.

Inspección de las cámaras internas del marco de PVC

¿Puedes ver el interior de la cámara de drenaje? Usa la linterna del móvil. Enfoca directamente por el orificio exterior (retirando la tapa si la tiene) y observa si ves luz al otro lado o si la cavidad parece limpia. Si ves una masa oscura compacta, ahí está tu obstrucción.

En perfiles con tres o cinco cámaras internas, el canal de drenaje suele ser la cámara más externa (la más cercana al exterior de la fachada). No confundas esta cámara con las cámaras de aislamiento térmico, que están selladas y nunca deben tener agua. Si encuentras agua en cámaras que no son la de drenaje, el problema ya no es una obstrucción sino posiblemente una fisura en el perfil o un defecto de soldadura en las esquinas.

Limpieza y reparación del sistema de drenaje paso a paso

Vamos al grano. Una vez confirmado que los drenajes están obstruidos o deteriorados, necesitas actuar antes de que la humedad cause daños en la pared o en las juntas del acristalamiento. El 90% de las obstrucciones se resuelven sin desmontar nada, solo con paciencia y las herramientas adecuadas.

Herramientas básicas para desobstruir los orificios

Lo que necesitas cabe en un bote de lápices: un alambre flexible de 1-1,5 mm de diámetro (los limpiapipas de manualidades funcionan sorprendentemente bien), un cepillo interdental usado, una jeringuilla grande de 20 ml sin aguja y un trapo de microfibra. Total, la inversión son unos 3 euros si no tienes nada de esto en casa.

Introduce el alambre por el orificio de drenaje exterior y empuja con suavidad, haciendo movimientos giratorios. Notarás la resistencia del tapón de suciedad. No fuerces en ángulos raros: el canal suele ser recto o tener una ligera inclinación. Después de soltar el tapón, inyecta agua con la jeringuilla desde el interior para arrastrar los restos hacia fuera.

El cepillo interdental es mi truco favorito para limpiar los bordes del orificio, que es donde más suciedad se compacta. (Reconozco que descubrí esto por accidente, hace años, revolviendo en el neceser de mi pareja buscando algo que tuviera el diámetro adecuado.)

Sustitución de tapas de drenaje dañadas

Si las tapas faltan o están agrietadas, necesitas reemplazarlas. Aquí viene el problema: cada fabricante de perfiles tiene sus propios modelos de tapa. Las de Kommerling no encajan en perfiles Rehau, y las de Veka tienen un sistema de clip distinto a las de Schüco.

¿Cómo identificar la tapa correcta? Busca en el perfil cualquier grabado o inscripción del fabricante. Suele estar en el canto superior de la hoja o en la parte interior del marco fijo. Con esa referencia, puedes pedir las tapas exactas en cualquier distribuidor de carpintería de PVC. Si después de buscar no encuentras el repuesto concreto o necesitas orientación técnica más detallada sobre los sistemas de drenaje en las ventanas de PVC con anti-condensación, ahí tienes información completa de cada configuración según el tipo de perfil y sus cámaras internas.

Encajar la tapa es cuestión de presionarla hasta oír el clic del clip de retención. Sin herramientas, sin silicona, sin complicaciones.

Cuándo es necesario llamar a un profesional

Hay tres situaciones donde te recomiendo dejar la jeringuilla y coger el teléfono. La primera: si después de limpiar los orificios el agua sigue sin evacuarse, posiblemente la obstrucción esté en el interior del perfil, en un punto inaccesible sin desmontar la hoja. La segunda: si detectas agua en cámaras que no son la de drenaje, porque eso requiere revisar las soldaduras de esquina. La tercera: si el sellado de espuma de poliuretano entre el marco y la obra está degradado, porque rehacer ese sellado correctamente exige experiencia y utillaje específico.

Un profesional cualificado debería resolver una obstrucción interna en 30-45 minutos por ventana. Si te presupuestan más de 90 euros por unidad para una simple desobstrucción, pide una segunda opinión. He conocido casos donde el presupuesto incluía «sustituir la ventana completa» cuando el problema era un tapón de polvo de 4 milímetros.

Plan de mantenimiento preventivo contra condensaciones

Limpiar los drenajes una vez y olvidarse no funciona. El polvo vuelve, la humedad persiste y en un par de años estarás otra vez con el charco matutino en el alféizar. Lo que sí funciona es una rutina simple que, en total, ocupa unas dos horas al año por toda la vivienda.

Frecuencia de limpieza según tu zona climática

No todas se ensucian igual. En la meseta castellana, donde la sequedad del verano levanta mucho polvo fino, recomiendo revisar los drenajes cada cuatro meses. En la costa mediterránea, la sal marina acelera la acumulación de residuos y conviene hacerlo cada tres meses. En el norte, con lluvias frecuentes, se «autolimpian» parcialmente y una revisión semestral puede ser suficiente.

¿Vives en una planta baja junto a una calle con mucho tráfico? Entonces reduce todos esos intervalos a la mitad. He intervenido en ventanas de locales comerciales a pie de calle que necesitaban limpieza mensual de drenajes para mantenerse operativas. En Tienda de las Ventanas siempre insistimos en que la ubicación concreta de cada ventana importa más que cualquier recomendación genérica del fabricante.

Productos seguros para perfiles de PVC

Olvídate de la lejía, del amoníaco y de cualquier producto abrasivo. El PVC rígido es resistente pero no invulnerable: los disolventes clorados pueden atacar la superficie del perfil y dejarla porosa, lo que curiosamente facilita que se adhiera más suciedad en el futuro. Un efecto contrario al que buscas.

Lo que sí funciona (y es baratísimo): agua tibia con un chorrito de lavavajillas neutro. Para restos calcáreos más persistentes, una solución al 5% de vinagre blanco aplicada con un cepillo suave. Hay limpiadores específicos para PVC de marcas como Weiss o Cosmofen que dejan los perfiles como nuevos, pero cuestan entre 8 y 15 euros el bote y, siendo honesto, el lavavajillas hace el 95% del trabajo por una fracción del precio.

Un producto que merece la inversión: la vaselina técnica o el spray de silicona para las juntas de goma. Aplicar una capa fina sobre las gomas de estanqueidad cada seis meses mantiene su elasticidad y evita micro-fisuras por donde podría filtrarse agua hacia cámaras incorrectas.

Checklist estacional de revisión de drenajes

Aquí va la lista que les dejo a mis clientes después de cada intervención. Es simple y cubre todo lo necesario:

  • Verificar visualmente que los orificios exteriores están despejados y las tapas intactas
  • Realizar el test del vaso de agua en cada ventana (vertido interior, comprobación de salida exterior)
  • Limpiar la canaleta del perfil inferior con paño húmedo para retirar polvo acumulado
  • Comprobar el estado de las juntas de goma (buscar grietas, deformaciones o zonas aplastadas)
  • Inspeccionar la silicona exterior del marco buscando desprendimientos o huecos
  • Aplicar vaselina técnica en juntas de estanqueidad si toca según calendario

¿Cuándo hacer esta revisión? Dos veces al año como mínimo: una en septiembre (antes de que llegue el frío y empiecen las condensaciones) y otra en abril (después del invierno, para evaluar daños y limpiar restos). La de septiembre es la crítica, porque los drenajes de una ventana de PVC para evitar condensaciones invernales necesitan estar perfectamente operativos antes de que baje la temperatura exterior y la diferencia térmica con el interior dispare la formación de agua en los cristales.

Total, que mantener los drenajes no requiere ni conocimientos avanzados ni herramientas caras. Solo constancia. Y la satisfacción de no volver a encontrar charcos misteriosos en el alféizar un martes a las siete de la mañana.

Profesional con más de 10 años de experiencia en carpintería de PVC y aluminio, especializado en la instalación de sistemas de cerramientos para viviendas y locales comerciales. Experto en el diseño y fabricación de ventanas de PVC, Carlos se enfoca en ofrecer soluciones que combinan estética, funcionalidad y eficiencia energética. Su trabajo garantiza la optimización del confort térmico y acústico en los espacios, aportando valor y durabilidad a cada proyecto.

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